ENTRE HISTORIAS Y CAFÉ

 


Desde hace mucho tiempo la palabra se ha convertido en nuestro medio para comunicar ideas, sentimientos y emociones. El hombre ha intentado crear sutiles medios para suavizarla, en algunos casos para digerirla y en otros para disfrazarla. Sin duda el café fue creado para grandes pláticas en las que algunos amigos se encuentran después de muchos años, otros cuentan su más grande alegría o la desdicha del momento; en otras situaciones el café es la excusa perfecta para concretar un negocio, un acuerdo o finalizar un encuentro.

Pero, ¿Qué sucede cuando el café antecede a tus expectativas y te detiene para que disfrutes cada sorbo y de paso a quien observas cuando lo bebes? Bueno, pues podemos empezar en que la compañía hace un buen café, porque antes de probarlo te preparas para lo que posiblemente hallarás en el encuentro, sólo después de inaugurar tu taza descubrirás que las palabras adornan tu mesa y las personas a tu alrededor regocijan tu corazón. El café te permite comprender el dolor, incluso te da la oportunidad de parecer más analítico, pero si escuchas y al mismo tiempo bebes un pequeño sorbo deteniéndolo en tu boca, quien te observa esperará de ti las palabras mágicas que reconfortaran su alma.

Es así como el café te convierte en sabio, filósofo, padre, madre, hermano del alma, amigo, maestro y cocinero. Bajo estos roles aconsejas y das vida hasta que tu taza esta vacía y quien bebe contigo, te invitará de nuevo a otro café, te dirá que tu palabra, tu escucha, el lugar y el café son la mezcla perfecta que encanta y maravilla su encuentro contigo. Por eso amigo lector, mi consejo es que disfrutes de la calidez de quien te acompaña, deléitate con las palabras que están destinadas a que las escuches mientras te observan, evita los encuentros afanosos y sin sentido en las redes sociales, acércate más a las personas que encantan tus días, aquellos a quienes en silencio le agradeces su existencia y si algún día nos conocemos, invítame a tomar un café que yo atentamente te escucharé y te diré cuál es mi consecuencia por tomar un buen café contigo.

Comentarios